lunes, 22 de marzo de 2010

Comme elles sont

Primero sufrió. Le costaba lidiar con el vacío de su ausencia. A veces pasaba horas, incluso días intentando recordar hasta el último detalle. Como si retrotraerse al momento del crimen fuera a darle una nueva oportunidad para cambiar el curso de los eventos.
Pero...¿Qué había para cambiar? Sin entrar en tecnicismos realistas; el tiempo es lineal y su fluir indetenible, por lo cual alterar lo acontecido es imposible bajo cualquier circunstancia.
Exceptuando una serie de detalles insignificantes, no había nada que cambiar. Las cosas no podrían haber sido de otro modo, probablemente es por ello que no lo fueron.

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